{"id":8958,"date":"2023-06-23T10:31:51","date_gmt":"2023-06-23T08:31:51","guid":{"rendered":"https:\/\/www.marcelline.org\/?p=8958"},"modified":"2023-06-23T10:31:52","modified_gmt":"2023-06-23T08:31:52","slug":"carta-apostolica-sublimitas-et-miseria-hominis-del-santo-padre-francisco-en-el-cuarto-centenario-del-nacimiento-de-blaise-pascal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.marcelline.org\/es\/carta-apostolica-sublimitas-et-miseria-hominis-del-santo-padre-francisco-en-el-cuarto-centenario-del-nacimiento-de-blaise-pascal\/","title":{"rendered":"CARTA APOST\u00d3LICA SUBLIMITAS ET MISERIA HOMINIS DEL SANTO PADRE FRANCISCO EN EL CUARTO CENTENARIO DEL NACIMIENTO DE BLAISE PASCAL"},"content":{"rendered":"\n<p>Grandeza y miseria del hombre&nbsp;forman la paradoja que est\u00e1 en el centro de la reflexi\u00f3n y el mensaje de Blaise Pascal, nacido hace cuatro siglos, el 19 de junio de 1623, en Clermont, en la zona central de Francia. Desde ni\u00f1o y durante toda su vida busc\u00f3 la verdad. Con la raz\u00f3n rastre\u00f3 sus signos, especialmente en los campos de las matem\u00e1ticas, la geometr\u00eda, la f\u00edsica y la filosof\u00eda. Realiz\u00f3 descubrimientos extraordinarios desde muy tierna edad, hasta el punto de alcanzar una fama considerable. Pero no se detuvo ah\u00ed. En un siglo de grandes progresos en muchos \u00e1mbitos de la ciencia, acompa\u00f1ados de un creciente esp\u00edritu de escepticismo filos\u00f3fico y religioso, Blaise Pascal se mostr\u00f3 como un infatigable buscador de la verdad, y como tal permaneci\u00f3 siempre \u201cinquieto\u201d, atra\u00eddo por nuevos y m\u00e1s amplios horizontes.<\/p>\n\n\n\n<p>Precisamente esta raz\u00f3n, tan aguda y al mismo tiempo tan abierta, nunca acall\u00f3 en \u00e9l la pregunta antigua y siempre nueva que resuena en el alma humana: \u00ab\u00bfQu\u00e9 es el hombre para que pienses en \u00e9l, el ser humano para que lo cuides?\u00bb ( <em>Sal <\/em>8,5). Esta pregunta est\u00e1 grabada en el coraz\u00f3n de cada ser humano, de todo tiempo y lugar, de toda civilizaci\u00f3n y lengua, de toda religi\u00f3n. \u00ab\u00bfQu\u00e9 es el hombre en la naturaleza? \u2015se pregunta Pascal\u2015 Una nada respecto al infinito, un todo respecto a la nada\u00bb. <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_letters\/documents\/20230619-sublimitas-et-miseria-hominis.html#_ftn1\">[1]<\/a> Y al mismo tiempo el interrogante est\u00e1 incluido ah\u00ed, en ese Salmo, en el coraz\u00f3n de esa historia de amor entre Dios y su pueblo, historia cumplida en la carne del \u201cHijo del hombre\u201d Jesucristo, que el Padre nos entreg\u00f3 hasta el abandono para coronarlo de gloria y esplendor sobre toda criatura (cf. v. 6). A este interrogante, planteado en un lenguaje tan diferente al matem\u00e1tico y geom\u00e9trico, Pascal nunca se cerr\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>En la base de esto, creo poder reconocer en \u00e9l una actitud de fondo, que yo llamar\u00eda \u201casombrada apertura a la realidad\u201d. Apertura a otras dimensiones del conocimiento y de la existencia, apertura a los dem\u00e1s, apertura a la sociedad. Por ejemplo, estuvo detr\u00e1s de la creaci\u00f3n, en 1661, en Par\u00eds, del primer sistema de transporte p\u00fablico de la historia, los \u201cCarruajes de cinco centavos\u201d. Si recalco este suceso desde el principio de esta carta, es para insistir en el hecho de que ni su conversi\u00f3n a Cristo, a partir sobre todo de su \u201cNoche de fuego\u201d del 23 de noviembre de 1654, ni su extraordinario esfuerzo intelectual en defensa de la fe cristiana lo convirtieron en una persona aislada de su \u00e9poca. Estaba atento a las cuestiones que en ese entonces eran m\u00e1s preocupantes, as\u00ed como a las necesidades materiales de todos los que compon\u00edan la sociedad en la que vivi\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>La apertura a la realidad hizo que no se cerrara a los dem\u00e1s ni siquiera en la hora de su \u00faltima enfermedad. De aquella \u00e9poca, cuando ten\u00eda treinta y nueve a\u00f1os, leemos las siguientes palabras, que expresan la etapa final de este camino evang\u00e9lico: \u00abY si los m\u00e9dicos dicen verdad y Dios permite que salga de esta enfermedad, estoy resuelto a no tener m\u00e1s ocupaciones ni otro empleo del resto de mis d\u00edas que el servicio de los pobres\u00bb. <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_letters\/documents\/20230619-sublimitas-et-miseria-hominis.html#_ftn2\">[2]<\/a> Es conmovedor constatar que, en los \u00faltimos d\u00edas de su vida, un pensador tan brillante como Blaise Pascal no viera mayor urgencia que dedicar su energ\u00eda a las obras de misericordia: \u00abEl \u00fanico objeto de la Escritura es la caridad\u00bb. <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_letters\/documents\/20230619-sublimitas-et-miseria-hominis.html#_ftn3\">[3]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Por eso, en este cuarto centenario de su nacimiento, me alegra que la Providencia me d\u00e9 la oportunidad de rendirle homenaje y de poner en evidencia lo que, en su pensamiento y en su vida, considero apropiado para estimular a los cristianos de nuestro tiempo y a todos nuestros contempor\u00e1neos de buena voluntad en la b\u00fasqueda de la verdadera felicidad: \u00abTodos los hombres buscan la manera de ser felices. Esto no tiene excepci\u00f3n, por muy diferentes que sean los medios que empleen, todos tienden a este fin\u00bb. <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_letters\/documents\/20230619-sublimitas-et-miseria-hominis.html#_ftn4\">[4]<\/a> Cuatro siglos despu\u00e9s de su nacimiento, Pascal sigue siendo para nosotros el compa\u00f1ero de camino que acompa\u00f1a nuestra b\u00fasqueda de la verdadera felicidad y, seg\u00fan el don de la fe, nuestro reconocimiento humilde y gozoso del Se\u00f1or muerto y resucitado.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Un enamorado de Cristo que habla a todos<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Si Blaise Pascal es capaz de conmover a todo el mundo,es porque habl\u00f3 de la condici\u00f3n humana de una manera admirable. Ser\u00eda enga\u00f1oso, sin embargo, ver en \u00e9l solamente a un especialista en moral humana, por muy brillante que fuera. El monumento formado por sus <em>Pensamientos<\/em>, algunas de cuyas f\u00f3rmulas aisladas se han hecho c\u00e9lebres, no puede ser verdaderamente comprendido si se ignora que Jesucristo y la Sagrada Escritura son a la vez el centro y la clave. Pues si Pascal comenz\u00f3 a hablar del hombre y de Dios, fue porque hab\u00eda llegado a la certeza de que \u00abno solamente no conocemos a Dios m\u00e1s que por Jesucristo, sino que no nos conocemos a nosotros mismos m\u00e1s que por Jesucristo; no conocemos la vida, la muerte m\u00e1s que por Jesucristo. Fuera de Jesucristo no sabemos lo que es nuestra vida, ni nuestra muerte, ni Dios, ni nosotros mismos. De esta suerte, sin la Escritura que s\u00f3lo tiene Jesucristo por objeto, no conocemos nada y s\u00f3lo vemos oscuridad\u00bb. <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_letters\/documents\/20230619-sublimitas-et-miseria-hominis.html#_ftn5\">[5]<\/a> Para que pueda ser comprendida por todos, y no sea considerada s\u00f3lo como una pura afirmaci\u00f3n doctrinal inaccesible a los que no comparten la fe de la Iglesia, ni como una devaluaci\u00f3n de las leg\u00edtimas competencias de la inteligencia natural, una afirmaci\u00f3n tan extrema merece ser clarificada.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Fe, amor y libertad<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Como cristianos, debemos mantenernos alejados de la tentaci\u00f3n de presentar nuestra fe como una certeza indiscutible que se impone a todos. Pascal ciertamente tuvo la preocupaci\u00f3n de hacer saber a todos los hombres que \u00abDios y la verdad son inseparables\u00bb. <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_letters\/documents\/20230619-sublimitas-et-miseria-hominis.html#_ftn6\">[6]<\/a> Pero sab\u00eda que el acto del creyente es posible por la gracia de Dios, recibida en un coraz\u00f3n libre. \u00c9l, que por la fe hab\u00eda tenido el encuentro personal con el \u00abDios de Abraham, Dios de Isaac, Dios de Jacob, no de los fil\u00f3sofos y de los sabios\u00bb, <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_letters\/documents\/20230619-sublimitas-et-miseria-hominis.html#_ftn7\">[7]<\/a> reconoci\u00f3 en Jesucristo \u00abel Camino, la Verdad y la Vida\u00bb ( <em>Jn<\/em> 14,6). Esta es la raz\u00f3n por la que les propongo a todos los que quieran seguir buscando la verdad \u2015una tarea que nunca termina en esta vida\u2015 que escuchen a Blaise Pascal, hombre de inteligencia prodigiosa que quiso recordarnos c\u00f3mo fuera de los objetivos del amor no hay verdad que valga la pena: \u00abNo hacemos un \u00eddolo con la verdad misma, porque la verdad sin la caridad no es Dios y es su imagen y un \u00eddolo al que no hay que amar ni adorar\u00bb. <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_letters\/documents\/20230619-sublimitas-et-miseria-hominis.html#_ftn8\">[8]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>De este modo, Pascal nos previene contra las falsas doctrinas, las supersticiones o el libertinaje que alejan a muchos de nosotros de la paz y la alegr\u00eda duraderas de Aquel que quiere que elijamos \u00abla vida y la felicidad\u00bb, y no \u00abla muerte y la desdicha\u00bb ( <em>Dt<\/em> 30,15). Pero la tragedia de nuestra vida es que a veces no vemos bien y, por lo tanto, elegimos mal. En realidad, s\u00f3lo podemos gustar la felicidad del Evangelio \u00absi el Esp\u00edritu Santo nos invade con toda su potencia y nos libera de la debilidad del ego\u00edsmo, de la comodidad, del orgullo\u00bb. <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_letters\/documents\/20230619-sublimitas-et-miseria-hominis.html#_ftn9\">[9]<\/a> Por otra parte, \u00absin la sabidur\u00eda del discernimiento podemos convertirnos f\u00e1cilmente en marionetas a merced de las tendencias del momento\u00bb. <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_letters\/documents\/20230619-sublimitas-et-miseria-hominis.html#_ftn10\">[10]<\/a> Por eso la inteligencia y la fe viva de Blaise Pascal, quien quer\u00eda demostrar que la religi\u00f3n cristiana es \u00abvenerable porque ha conocido bien al hombre\u00bb y \u00abamable porque promete el verdadero bien\u00bb, <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_letters\/documents\/20230619-sublimitas-et-miseria-hominis.html#_ftn11\">[11]<\/a> pueden ayudarnos a atravesar las oscuridades y las desgracias de este mundo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Una mente cient\u00edfica excepcional<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Cuando su madre muri\u00f3 en 1626, Blaise Pascal ten\u00eda tres a\u00f1os. \u00c9tienne, su padre, jurista de renombre, tambi\u00e9n era conocido por sus notables aptitudes cient\u00edficas, particularmente en matem\u00e1ticas y geometr\u00eda. Decidiendo educar \u00e9l solo a sus tres hijos, Jacqueline, Blaise y Gilberte, se traslad\u00f3 a Par\u00eds en 1632. Desde muy temprana edad, Blaise mostr\u00f3 una mente excepcional y un alto nivel de exigencia en la b\u00fasqueda de la verdad, seg\u00fan relata su hermana Gilberte: \u00abDesde su infancia s\u00f3lo pod\u00eda decidirse a aceptar lo que le parec\u00eda evidentemente cierto; de suerte que cuando no se le daban buenas razones, \u00e9l mismo las buscaba\u00bb. <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_letters\/documents\/20230619-sublimitas-et-miseria-hominis.html#_ftn12\">[12]<\/a> Un d\u00eda, el padre sorprendi\u00f3 a su hijo enfrascado en investigaciones de geometr\u00eda y pronto se dio cuenta de que, sin saber que estos teoremas exist\u00edan en los libros con otros nombres, Blaise, a la edad de doce a\u00f1os, hab\u00eda demostrado completamente solo, trazando figuras en el suelo, las treinta y dos primeras proposiciones de Euclides. <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_letters\/documents\/20230619-sublimitas-et-miseria-hominis.html#_ftn13\">[13]<\/a> Gilberte recuerda entonces que su padre qued\u00f3 \u00abespantado de la grandeza y de la fuerza de aquel talento\u00bb. <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_letters\/documents\/20230619-sublimitas-et-miseria-hominis.html#_ftn14\">[14]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>En los a\u00f1os siguientes, Blaise Pascal har\u00eda crecer al m\u00e1ximo su inmenso talento, dedic\u00e1ndole a este toda su energ\u00eda. Desde los diecisiete a\u00f1os se relacionaba con los m\u00e1s grandes cient\u00edficos de su \u00e9poca. Los descubrimientos y las publicaciones se sucedieron con bastante rapidez. En 1642, a los diecinueve a\u00f1os, invent\u00f3 una m\u00e1quina de aritm\u00e9tica, antecesora de nuestras calculadoras. Blaise Pascal es sumamente estimulante para nosotros porque nos recuerda la grandeza de la raz\u00f3n humana y nos invita a utilizarla para descifrar el mundo que nos rodea. El <em>esprit de g\u00e9om\u00e9trie<\/em>, que es la capacidad de comprender en detalle el funcionamiento de las cosas, le servir\u00e1 a lo largo de toda su vida, como se\u00f1alaba el eminente te\u00f3logo Hans Urs von Balthasar: \u00abPascal es capaz [\u2026] de alcanzar desde los planos propios de la geometr\u00eda y de las ciencias de la naturaleza, la precisi\u00f3n muy diferente y propia del plano de la existencia en general y de la vida cristiana en particular\u00bb. <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_letters\/documents\/20230619-sublimitas-et-miseria-hominis.html#_ftn15\">[15]<\/a> Esta pr\u00e1ctica confiada de la raz\u00f3n natural, que lo hac\u00eda solidario con todos sus hermanos en busca de la verdad, le permitir\u00e1 reconocer los l\u00edmites de la inteligencia misma y, al mismo tiempo, abrirse a las razones sobrenaturales de la Revelaci\u00f3n, seg\u00fan una l\u00f3gica de la paradoja que es su peculiaridad filos\u00f3fica y el encanto literario de sus <em>Pensamientos<\/em>: \u00abLe ha costado tanto a la Iglesia demostrar que Jesucristo era hombre contra aquellos que lo negaban, como demostrar que era Dios; y las posibilidades eran igualmente grandes\u00bb. <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_letters\/documents\/20230619-sublimitas-et-miseria-hominis.html#_ftn16\">[16]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Los fil\u00f3sofos<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Muchos de los escritos de Pascal son, en gran medida, filos\u00f3ficos. En particular sus <em>Pensamientos<\/em>, ese conjunto de fragmentos publicados p\u00f3stumamente, que son las notas o borradores de un fil\u00f3sofo impulsado por un proyecto teol\u00f3gico, cuya coherencia y orden originales los investigadores se esfuerzan en reconstituir, no sin variaciones. El amor apasionado a Cristo y el servicio a los pobres que mencion\u00e9 al principio no eran el signo de una ruptura en el esp\u00edritu de este disc\u00edpulo audaz, sino el de una profundizaci\u00f3n hacia la radicalidad evang\u00e9lica, una progresi\u00f3n hacia la verdad viva del Se\u00f1or, con la ayuda de la gracia.\u00c9l, que ten\u00eda la certeza sobrenatural de la fe, y la ve\u00eda tan acorde con la raz\u00f3n, aunque infinitamente superior a ella, quer\u00eda llevar la discusi\u00f3n lo m\u00e1s lejos posible con los que no compart\u00edan su fe, porque a \u00abaquellos que no la tienen, nosotros s\u00f3lo podemos d\u00e1rsela por razonamiento, en espera de que Dios se la d\u00e9 por sentimiento de coraz\u00f3n\u00bb. <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_letters\/documents\/20230619-sublimitas-et-miseria-hominis.html#_ftn17\">[17]<\/a> Una evangelizaci\u00f3n llena de respeto y paciencia, que nuestra generaci\u00f3n har\u00eda bien en imitar.<\/p>\n\n\n\n<p>Para comprender plenamente el discurso de Pascal sobre el cristianismo es necesario, por tanto, estar atentos a su filosof\u00eda. \u00c9l admiraba la sabidur\u00eda de los antiguos fil\u00f3sofos griegos, capaces de sencillez y tranquilidad en su arte del buen vivir, como miembros de una <em>polis<\/em>: \u00abNo nos imaginamos a Plat\u00f3n y a Arist\u00f3teles m\u00e1s que con grandes togas de maestros. Eran gente sencilla como los dem\u00e1s, que se divert\u00edan con sus amigos. Y cuando se divirtieron haciendo sus leyes y sus pol\u00edticas [es decir, las grandes obras filos\u00f3ficas que son <em>Las Leyes<\/em> (de Plat\u00f3n) y <em>La Pol\u00edtica<\/em> (de Arist\u00f3teles)], lo hicieron como quien juega. Era la parte menos fil\u00f3sofa y menos seria de su vida, la m\u00e1s fil\u00f3sofa era vivir simple y tranquilamente\u00bb. <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_letters\/documents\/20230619-sublimitas-et-miseria-hominis.html#_ftn18\">[18]<\/a> A pesar de su grandeza y su utilidad, Pascal, sin embargo, distingue los l\u00edmites de esas filosof\u00edas: el estoicismo \u00abconduce al orgullo\u00bb, <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_letters\/documents\/20230619-sublimitas-et-miseria-hominis.html#_ftn19\">[19]<\/a> el escepticismo, a la desesperaci\u00f3n. <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_letters\/documents\/20230619-sublimitas-et-miseria-hominis.html#_ftn20\">[20]<\/a> La raz\u00f3n humana es sin duda una maravilla de la creaci\u00f3n, que diferencia al hombre de todas las dem\u00e1s criaturas, porque \u00abel hombre es s\u00f3lo una ca\u00f1a, la m\u00e1s d\u00e9bil de la naturaleza, pero es una ca\u00f1a que piensa\u00bb. <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_letters\/documents\/20230619-sublimitas-et-miseria-hominis.html#_ftn21\">[21]<\/a> Entendemos entonces que los l\u00edmites de los fil\u00f3sofos ser\u00e1n simplemente los l\u00edmites de la raz\u00f3n creada. Pues por mucho que Dem\u00f3crito dijera: \u00abVoy a hablar de todo\u00bb, <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_letters\/documents\/20230619-sublimitas-et-miseria-hominis.html#_ftn22\">[22]<\/a> la raz\u00f3n por s\u00ed sola no puede resolver los interrogantes m\u00e1s elevados y urgentes. \u00bfCu\u00e1l es, en efecto, tanto en la \u00e9poca de Pascal como hoy, el tema que m\u00e1s nos importa? Es el del sentido pleno de nuestro destino, de nuestra vida y de nuestra esperanza, el de una felicidad que no est\u00e1 prohibido concebir como eterna, pero que s\u00f3lo Dios est\u00e1 autorizado a conceder: \u00abNada es tan importante para el hombre como su estado; nada le inspira tanto temor como la eternidad\u00bb. <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_letters\/documents\/20230619-sublimitas-et-miseria-hominis.html#_ftn23\">[23]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Al meditar sobre los <em>Pensamientos<\/em> de Pascal encontramos, en cierto modo, este principio fundamental: \u00abla realidad es superior a la idea\u00bb, ya que Pascal nos ense\u00f1a a alejarnos de las \u00abdiversas formas de ocultar la realidad\u00bb, desde los \u00abpurismos ang\u00e9licos\u00bb hasta los \u00abintelectualismos sin sabidur\u00eda\u00bb. <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_letters\/documents\/20230619-sublimitas-et-miseria-hominis.html#_ftn24\">[24]<\/a> No hay nada m\u00e1s peligroso que un pensamiento desencarnado: \u00abEl que quiere hacer el \u00e1ngel, hace la bestia\u00bb. <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_letters\/documents\/20230619-sublimitas-et-miseria-hominis.html#_ftn25\">[25]<\/a> Y las ideolog\u00edas mort\u00edferas que continuamos padeciendo en los \u00e1mbitos econ\u00f3mico, social, antropol\u00f3gico y moral mantienen a quienes las siguen dentro de burbujas de creencia donde la idea ha reemplazado a la realidad.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>La condici\u00f3n humana<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La filosof\u00eda de Pascal, llena de paradojas, es el resultado de una mirada tan humilde como l\u00facida, que pretende llegar a \u00abla realidad iluminada por el razonamiento\u00bb. <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_letters\/documents\/20230619-sublimitas-et-miseria-hominis.html#_ftn26\">[26]<\/a> Parte de la constataci\u00f3n de que el hombre es un extra\u00f1o para s\u00ed mismo, grande y miserable. Grande en su raz\u00f3n, en su habilidad para dominar las pasiones, grande incluso \u00abporque se sabe miserable\u00bb. <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_letters\/documents\/20230619-sublimitas-et-miseria-hominis.html#_ftn27\">[27]<\/a> En concreto, aspira a algo m\u00e1s que a satisfacer sus instintos o resistirse a ellos, \u00abporque lo que es naturaleza en los animales lo llamamos miseria en el hombre\u00bb. <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_letters\/documents\/20230619-sublimitas-et-miseria-hominis.html#_ftn28\">[28]<\/a> Hay una desproporci\u00f3n insoportable, por una parte, entre nuestra voluntad infinita de ser felices y de conocer la verdad; y, por otra, nuestra raz\u00f3n limitada y nuestra debilidad f\u00edsica, que conduce a la muerte. Puesto que la fuerza de Pascal tambi\u00e9n est\u00e1 en su realismo implacable, \u00abno hay que tener el alma muy elevada para comprender que no hay aqu\u00ed satisfacci\u00f3n verdadera y s\u00f3lida, que todos nuestros placeres no son m\u00e1s que vanidad, que nuestros males son infinitos, y que, finalmente, la muerte, que nos amenaza a cada instante, debe ponernos infaliblemente, en pocos a\u00f1os, en la horrible necesidad de ser eternamente aniquilados o desgraciados. No hay nada m\u00e1s real que esto, ni m\u00e1s terrible. Hag\u00e1monos los valientes tanto como queramos: he aqu\u00ed el final que espera a la vida m\u00e1s bella del mundo\u00bb. <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_letters\/documents\/20230619-sublimitas-et-miseria-hominis.html#_ftn29\">[29]<\/a> En esta condici\u00f3n tr\u00e1gica, se comprende que el hombre no pueda permanecer s\u00f3lo en s\u00ed mismo, ya que su miseria y la incertidumbre de su destino son insoportables. Por tanto, necesita distraerse, lo que Pascal reconoce de buen grado: \u00abDe ah\u00ed viene que a los hombres les guste&nbsp; tanto el bullicio y el movimiento\u00bb. <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_letters\/documents\/20230619-sublimitas-et-miseria-hominis.html#_ftn30\">[30]<\/a> Porque si el hombre no disfruta de su condici\u00f3n \u2015y todos sabemos muy bien c\u00f3mo distraernos con el trabajo, el ocio, las relaciones familiares o las amistades, pero tambi\u00e9n, por desgracia, con los vicios a los que nos conducen ciertas pasiones\u2015, su humanidad \u00abse da cuenta de su nulidad, de su abandono, de su insuficiencia, de su dependencia, de su impotencia, de su vac\u00edo. Al momento saldr\u00e1n del fondo de su alma el tedio, la negrura, la tristeza, la pena, el despecho, la desesperaci\u00f3n\u00bb. <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_letters\/documents\/20230619-sublimitas-et-miseria-hominis.html#_ftn31\">[31]<\/a> Y, sin embargo, la diversi\u00f3n no apacigua ni colma nuestro gran deseo de vida y felicidad. Esto todos lo sabemos bien.<\/p>\n\n\n\n<p>Fue entonces cuando Pascal plante\u00f3 su gran hip\u00f3tesis: \u00ab\u00bfQu\u00e9 es pues lo que nos dice esta avidez y esta impotencia, sino que hubo anta\u00f1o en el hombre una verdadera felicidad, de la que no le queda ahora m\u00e1s que la se\u00f1al y la impronta vac\u00eda, y que trata in\u00fatilmente de llenar con todo lo que le rodea, buscando cosas ausentes y las ayudas que no obtiene de las presentes, pero de lo que son todas incapaces, porque ese abismo infinito s\u00f3lo puede ser llenado por un objeto infinito e inmutable, es decir, por el mismo Dios?\u00bb. <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_letters\/documents\/20230619-sublimitas-et-miseria-hominis.html#_ftn32\">[32]<\/a> Si el hombre es como un \u00abrey destronado\u00bb, <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_letters\/documents\/20230619-sublimitas-et-miseria-hominis.html#_ftn33\">[33]<\/a> que s\u00f3lo quiere recuperar la grandeza perdida y, sin embargo, es incapaz de hacerlo, \u00bfentonces qu\u00e9 es?\u00ab\u00bfQu\u00e9 quimera es, pues, el hombre?, \u00bfqu\u00e9 novedad, qu\u00e9 monstruo, qu\u00e9 caos, qu\u00e9 mont\u00f3n de contradicciones, qu\u00e9 prodigio? Juez de todas las cosas, indefenso gusano, depositario de la verdad, cloaca de incertidumbre y de error, gloria y desecho del universo. \u00bfQui\u00e9n desenredar\u00e1 ese embrollo?\u00bb. <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_letters\/documents\/20230619-sublimitas-et-miseria-hominis.html#_ftn34\">[34]<\/a> Pascal, como fil\u00f3sofo, ve claramente que \u00aba medida que tenemos m\u00e1s luces descubrimos m\u00e1s grandeza y m\u00e1s bajeza en el hombre\u00bb, <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_letters\/documents\/20230619-sublimitas-et-miseria-hominis.html#_ftn35\">[35]<\/a> pero que estos opuestos son irreconciliables. Porque la raz\u00f3n humana no puede armonizarlos, ni resolver el enigma.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso Pascal se\u00f1ala que si Dios existe y si el hombre ha recibido una revelaci\u00f3n divina \u2015como afirman muchas religiones\u2015, y si esta revelaci\u00f3n es verdadera, ah\u00ed debe encontrarse la respuesta que el hombre espera para resolver las contradicciones que lo torturan: \u00abLas grandezas y las miserias del hombre son tan visibles que es necesariamente preciso que la verdadera religi\u00f3n nos ense\u00f1e que hay alg\u00fan gran principio de grandeza en el hombre y que hay un gran principio de miseria. Es preciso adem\u00e1s que nos explique esas asombrosas contradicciones\u00bb. <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_letters\/documents\/20230619-sublimitas-et-miseria-hominis.html#_ftn36\">[36]<\/a> Tras estudiar las grandes religiones, Pascal lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que \u00abning\u00fan pensar ni ning\u00fan obrar pueden ofrecer un camino de salvaci\u00f3n\u00bb, si no es \u00abmediante el criterio superior de la verdad de la irradiaci\u00f3n de la gracia en el alma\u00bb. <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_letters\/documents\/20230619-sublimitas-et-miseria-hominis.html#_ftn37\">[37]<\/a>\u00abEs en vano, oh hombres \u2015escribi\u00f3 Pascal imaginando lo que el Dios verdadero podr\u00eda decirnos\u2015 que busqu\u00e9is en vosotros mismos los remedios para vuestras miserias. Todas vuestras luces s\u00f3lo pueden llegar a conocer que no es en vosotros mismos donde encontrar\u00e9is la verdad y el bien. Los fil\u00f3sofos os lo han prometido y no han podido hacerlo. No saben ni cu\u00e1l es vuestra verdadera felicidad ni cu\u00e1l es [vuestro verdadero estado]\u00bb. <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_letters\/documents\/20230619-sublimitas-et-miseria-hominis.html#_ftn38\">[38]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Llegado a este punto, Pascal, que ha escudri\u00f1ado con la incre\u00edble fuerza de su inteligencia la condici\u00f3n humana, la Sagrada Escritura e incluso la tradici\u00f3n de la Iglesia, pretende proponerse con la sencillez del esp\u00edritu de infancia como humilde testigo del Evangelio; es ese cristiano que quiere hablar de Jesucristo a los que se apresuran a declarar que no hay ninguna raz\u00f3n s\u00f3lida para creer en las verdades del cristianismo. Pascal, al contrario, sabe por experiencia que lo que dice la Revelaci\u00f3n no s\u00f3lo no se opone a las exigencias de la raz\u00f3n, sino que aporta la respuesta inaudita a la que ninguna filosof\u00eda habr\u00eda podido llegar por s\u00ed misma.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Conversi\u00f3n: la visita del Se\u00f1or<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El 23 de noviembre de 1654, Pascal vivi\u00f3 una experiencia muy fuerte, que se conoce hasta hoy como su \u201cNoche de fuego\u201d. Esta experiencia m\u00edstica, que le hizo derramar l\u00e1grimas de alegr\u00eda, fue para \u00e9l tan intensa y decisiva que la anot\u00f3 en un pedazo de papel fechado con precisi\u00f3n, el \u201cMemorial\u201d, que hab\u00eda cosido en el forro de su abrigo, y que fue descubierto despu\u00e9s de su muerte. Aunque es imposible saber exactamente cu\u00e1l es la naturaleza de lo que sucedi\u00f3 en el alma de Pascal aquella noche, parece que se trat\u00f3 de un encuentro del que \u00e9l mismo reconoci\u00f3 la analog\u00eda con aquel que fue fundamental para toda la historia de la revelaci\u00f3n y de la salvaci\u00f3n, y que Mois\u00e9s vivi\u00f3 ante la zarza ardiente (cf. <em>Ex<\/em> 3). La palabra \u00abfuego\u00bb, <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_letters\/documents\/20230619-sublimitas-et-miseria-hominis.html#_ftn39\">[39]<\/a>con la que Pascal quiso encabezar el \u201cMemorial\u201d, nos invita, en definitiva, a proponer esta interpretaci\u00f3n. El paralelismo parece haber sido indicado por el mismo Pascal que, inmediatamente despu\u00e9s de la evocaci\u00f3n del fuego, retom\u00f3 el t\u00edtulo que el Se\u00f1or se dio a s\u00ed mismo ante Mois\u00e9s: \u00abDios de Abraham, Dios de Isaac, Dios de Jacob\u00bb ( <em>Ex<\/em> 3,6.15), a\u00f1adiendo, \u00abno de los fil\u00f3sofos y de los sabios. Certeza. Certeza. Sentimiento. Alegr\u00eda. Paz. Dios de Jesucristo\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>S\u00ed, nuestro Dios es alegr\u00eda, y Blaise Pascal lo testimonia a toda la Iglesia y a todo el que busca a Dios, \u00abno es el Dios abstracto o el Dios c\u00f3smico, no. Es el Dios de una persona, de una llamada, el Dios de Abraham, de Isaac, de Jacob, el Dios que es certeza, que es sentimiento, que es alegr\u00eda\u00bb. <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_letters\/documents\/20230619-sublimitas-et-miseria-hominis.html#_ftn40\">[40]<\/a>Este encuentro, que confirm\u00f3 a Pascal la \u00abgrandeza del alma humana\u00bb, lo llen\u00f3 de esta alegr\u00eda viva e inagotable: \u00abAlegr\u00eda, alegr\u00eda, alegr\u00eda, l\u00e1grimas de alegr\u00eda\u00bb. Y esta alegr\u00eda divina se convirti\u00f3 para Pascal en el lugar de la confesi\u00f3n y la oraci\u00f3n: \u00abJesucristo. Me he separado de \u00e9l, he huido de \u00e9l, he renunciado a \u00e9l, le he crucificado. \u00a1Que jam\u00e1s sea separado de \u00e9l!\u00bb. <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_letters\/documents\/20230619-sublimitas-et-miseria-hominis.html#_ftn41\">[41]<\/a> Es la experiencia del amor de este Dios personal, Jesucristo, que ha formado parte de nuestra historia y participa constantemente en nuestra vida, la que lleva a Pascal por el camino de la conversi\u00f3n profunda y, por tanto, a la \u00abrenunciaci\u00f3n total y dulce\u00bb, <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_letters\/documents\/20230619-sublimitas-et-miseria-hominis.html#_ftn42\">[42]<\/a>vivida en el amor, al \u00abhombre viejo, que se va corrompiendo por la seducci\u00f3n de la concupiscencia\u00bb ( <em>Ef<\/em> 4,22).<\/p>\n\n\n\n<p>Como recordaba san Juan Pablo II en su enc\u00edclica sobre la relaci\u00f3n entre fe y raz\u00f3n, fil\u00f3sofos como Blaise Pascal se distinguieron por su rechazo a toda presunci\u00f3n, as\u00ed como por su elecci\u00f3n de una postura hecha de humildad y de valent\u00eda. Experimentaron que \u00abla fe libera la raz\u00f3n de la presunci\u00f3n\u00bb. <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_letters\/documents\/20230619-sublimitas-et-miseria-hominis.html#_ftn43\">[43]<\/a>Antes de la noche del 23 de noviembre de 1654, esto es claro, Pascal no duda de la existencia de Dios. Sabe tambi\u00e9n que este Dios es el bien supremo; lo que le falta y lo que espera no es un conocimiento sino un poder, no es una verdad sino una fuerza. <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_letters\/documents\/20230619-sublimitas-et-miseria-hominis.html#_ftn44\">[44]<\/a>&nbsp;Ahora bien, esta fuerza le viene dada por la gracia; se siente atra\u00eddo, con certeza y alegr\u00eda, por Jesucristo: \u00abS\u00f3lo conocemos a Dios por Jesucristo, sin ese mediador se suprime toda comunicaci\u00f3n con Dios\u00bb. <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_letters\/documents\/20230619-sublimitas-et-miseria-hominis.html#_ftn45\">[45]<\/a>Descubrir a Jesucristo es descubrir al Salvador y Libertador que yo necesito: \u00abEse Dios que no es m\u00e1s que el reparador de nuestras miserias. Por eso no podemos conocer bien a Dios m\u00e1s que conociendo nuestras iniquidades\u00bb. <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_letters\/documents\/20230619-sublimitas-et-miseria-hominis.html#_ftn46\">[46]<\/a>&nbsp;Como toda aut\u00e9ntica conversi\u00f3n, la conversi\u00f3n de Blaise Pascal se lleva a cabo en la humildad, que nos libera \u00abde nuestra conciencia aislada y de la autorreferencialidad\u00bb. <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_letters\/documents\/20230619-sublimitas-et-miseria-hominis.html#_ftn47\">[47]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>La inteligencia inmensa e inquieta de Blaise Pascal, colmada de paz y alegr\u00eda ante la revelaci\u00f3n de Jesucristo, nos invita, seg\u00fan el \u201cm\u00e9todo del coraz\u00f3n\u201d, <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_letters\/documents\/20230619-sublimitas-et-miseria-hominis.html#_ftn48\">[48]<\/a>&nbsp;a caminar con seguridad alumbrados por \u00abesas celestes luces\u00bb. <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_letters\/documents\/20230619-sublimitas-et-miseria-hominis.html#_ftn49\">[49]<\/a>Porque si nuestro Dios es un \u201cDios escondido\u201d (cf. <em>Is<\/em> 45,15), es porque \u00c9l \u00abha querido ocultarse\u00bb, <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_letters\/documents\/20230619-sublimitas-et-miseria-hominis.html#_ftn50\">[50]<\/a>de modo que nuestra raz\u00f3n, iluminada por la gracia, nunca habr\u00e1 terminado de descubrirlo. Es, pues, por la iluminaci\u00f3n de la gracia que podemos conocerlo. Pero la libertad del hombre debe abrirse; y una vez m\u00e1s Jes\u00fas nos consuela: \u00abNo me buscar\u00edas si no me hubieras encontrado\u00bb. <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_letters\/documents\/20230619-sublimitas-et-miseria-hominis.html#_ftn51\">[51]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>El orden del coraz\u00f3n y sus razones para creer<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En palabras de Benedicto XVI, \u00abla tradici\u00f3n cat\u00f3lica, desde el inicio, ha rechazado el llamado fide\u00edsmo, que es la voluntad de creer contra la raz\u00f3n\u00bb. <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_letters\/documents\/20230619-sublimitas-et-miseria-hominis.html#_ftn52\">[52]<\/a>&nbsp;En esta l\u00ednea, Pascal est\u00e1 profundamente apegado a \u00abla razonabilidad de la fe en Dios\u00bb, <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_letters\/documents\/20230619-sublimitas-et-miseria-hominis.html#_ftn53\">[53]<\/a>no s\u00f3lo porque \u00abel esp\u00edritu no puede ser forzado a creer lo que \u00e9l sabe que es falso\u00bb, <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_letters\/documents\/20230619-sublimitas-et-miseria-hominis.html#_ftn54\">[54]<\/a>&nbsp;sino porque, \u00absi ofendemos los principios de la raz\u00f3n, nuestra religi\u00f3n ser\u00e1 absurda y rid\u00edcula\u00bb. <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_letters\/documents\/20230619-sublimitas-et-miseria-hominis.html#_ftn55\">[55]<\/a>Pero si la fe es razonable, tambi\u00e9n es un don de Dios y no puede imponerse: \u00abNo se demuestra que debamos ser amados sometiendo a m\u00e9todo las causas del amor; ser\u00eda rid\u00edculo\u00bb, <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_letters\/documents\/20230619-sublimitas-et-miseria-hominis.html#_ftn56\">[56]<\/a>se\u00f1ala Pascal con la finura de su humor, estableciendo un paralelismo entre el amor humano y la forma en que Dios se nos manifiesta. Nada m\u00e1s que el amor, \u00abque se propone pero no se impone \u2014el amor de Dios nunca se impone\u00bb. <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_letters\/documents\/20230619-sublimitas-et-miseria-hominis.html#_ftn57\">[57]<\/a>Jes\u00fas dio testimonio de la verdad (cf. <em>Jn<\/em> 18,37) pero \u00abno quiso imponerla por la fuerza a los que le contradec\u00edan\u00bb. <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_letters\/documents\/20230619-sublimitas-et-miseria-hominis.html#_ftn58\">[58]<\/a>Esta es la raz\u00f3n por la que \u00abhay suficiente luz para aquellos que s\u00f3lo desean ver, y bastante oscuridad para aquellos que tienen una disposici\u00f3n&nbsp;contraria\u00bb. <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_letters\/documents\/20230619-sublimitas-et-miseria-hominis.html#_ftn59\">[59]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Y luego llega a afirmar que \u00abla fe es diferente de la prueba. \u00c9sta es humana, y aquella es un don de Dios\u00bb. <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_letters\/documents\/20230619-sublimitas-et-miseria-hominis.html#_ftn60\">[60]<\/a>Por tanto, es imposible creer \u00absi Dios no inclina nuestro coraz\u00f3n\u00bb. <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_letters\/documents\/20230619-sublimitas-et-miseria-hominis.html#_ftn61\">[61]<\/a>Aunque la fe sea de un orden superior a la raz\u00f3n, esto no significa ciertamente que se oponga a ella, sino que la supera infinitamente. Leer, pues, la obra de Pascal no es, ante todo, descubrir la raz\u00f3n que ilumina la fe; es ponerse en la escuela de un cristiano con una racionalidad fuera de lo com\u00fan, que tanto mejor supo dar cuenta de un orden establecido por el don de Dios superior a la raz\u00f3n: \u00abLa distancia infinita de los cuerpos a los esp\u00edritus representa la distancia, infinitamente m\u00e1s infinita, de los esp\u00edritus a la caridad porque \u00e9sta es sobrenatural\u00bb. <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_letters\/documents\/20230619-sublimitas-et-miseria-hominis.html#_ftn62\">[62]<\/a>Cient\u00edfico experto en geometr\u00eda, es decir, en la ciencia de los cuerpos en el espacio, y ge\u00f3metra experto en filosof\u00eda, es decir, en la ciencia de las mentes en la historia, Blaise Pascal, iluminado por la gracia de la fe, pudo as\u00ed transcribir la totalidad de su experiencia: \u00abDe todos los cuerpos juntos no sabr\u00edamos hacer surgir un peque\u00f1o pensamiento. Esto es imposible y de un orden diferente. De todos los cuerpos y esp\u00edritus no se sabr\u00eda sacar un impulso de verdadera caridad; esto es imposible y de un orden distinto, sobrenatural\u00bb. <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_letters\/documents\/20230619-sublimitas-et-miseria-hominis.html#_ftn63\">[63]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Ni la inteligencia geom\u00e9trica ni el razonamiento filos\u00f3fico permiten al hombre llegar por s\u00ed solo a una \u00abvisi\u00f3n clara\u00bb del mundo y de s\u00ed mismo. El que est\u00e1 ocupado en los detalles de sus c\u00e1lculos no tiene la ventaja de la visi\u00f3n de conjunto que le permite \u201cver todos los principios\u201d. Esto es el resultado de la \u00abinteligencia intuitiva\u00bb, cuyos m\u00e9ritos tambi\u00e9n alaba Pascal, porque cuando se busca captar la realidad \u00abhay que ver la cosa de golpe, de una sola mirada\u00bb. <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_letters\/documents\/20230619-sublimitas-et-miseria-hominis.html#_ftn64\">[64]<\/a>Esta inteligencia intuitiva est\u00e1 conectada con lo que Pascal llama el \u201ccoraz\u00f3n\u201d: \u00abConocemos la verdad, no solamente por la raz\u00f3n, sino tambi\u00e9n por el coraz\u00f3n. De esta \u00faltima manera es como conocemos los primeros principios y es en vano que el razonamiento, que no tiene ninguna parte en ello, trate de combatirlos\u00bb. <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_letters\/documents\/20230619-sublimitas-et-miseria-hominis.html#_ftn65\">[65]<\/a>Ahora bien, las verdades divinas, como el hecho de que el Dios que nos hizo es amor, que es Padre, Hijo y Esp\u00edritu Santo, que se encarn\u00f3 en Jesucristo, que muri\u00f3 y resucit\u00f3 para nuestra salvaci\u00f3n, no se pueden demostrar por la raz\u00f3n, pero pueden ser conocidas por la certeza de la fe, y pasan entonces del coraz\u00f3n espiritual a la mente racional, que las reconoce como verdaderas y puede a su vez exponerlas: \u00ab\u00c9sta es la raz\u00f3n por la que a aquellos a los que Dios ha dado la religi\u00f3n por sentimiento de coraz\u00f3n son bienaventurados y est\u00e1n muy leg\u00edtimamente convencidos\u00bb. <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_letters\/documents\/20230619-sublimitas-et-miseria-hominis.html#_ftn66\">[66]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Pascal nunca se resign\u00f3 a que algunos de sus hermanos en humanidad no s\u00f3lo no conocieran a Jesucristo, sino que desde\u00f1aran tomarse en serio el Evangelio, por pereza o a causa de sus pasiones. Ya que es en Jesucristo donde se juegan la vida. \u00abLa inmortalidad del alma es una cosa que nos importa tanto, que nos interesa tan profundamente, que hay que haber perdido todo sentimiento para que nos sea indiferente saber en qu\u00e9 consiste. [\u2026] Y es por lo que, en aquellos que no est\u00e1n seguros de \u00e9l, establezco una gran diferencia entre los que se afanan con todas sus fuerzas por conocerlo, y los que viven sin preocuparse ni pensar en ello\u00bb. <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_letters\/documents\/20230619-sublimitas-et-miseria-hominis.html#_ftn67\">[67]<\/a>Nosotros mismos tenemos conciencia de que a menudo buscamos huir de la muerte, o dominarla, pensando que podemos \u00abalejar el pensamiento de nuestra finitud\u00bb o \u00abquitarle su poder a la muerte y ahuyentar el miedo. Pero la fe cristiana no es una forma de exorcizar el miedo a la muerte, sino que nos ayuda a afrontarla. Antes o despu\u00e9s todos nos iremos por esa puerta. [&#8230;] La verdadera luz que ilumina el misterio de la muerte viene de la resurrecci\u00f3n de Cristo\u00bb. <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_letters\/documents\/20230619-sublimitas-et-miseria-hominis.html#_ftn68\">[68]<\/a>S\u00f3lo la gracia de Dios le permite al coraz\u00f3n humano acceder al orden del conocimiento divino, a la caridad. Esto llev\u00f3 a un importante comentarista contempor\u00e1neo de Pascal a escribir que el pensamiento s\u00f3lo puede ser cristiano si tiene acceso a aquello que Jesucristo pone en pr\u00e1ctica, la caridad. <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_letters\/documents\/20230619-sublimitas-et-miseria-hominis.html#_ftn69\">[69]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Pascal, la controversia y la caridad<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Antes de concluir, es necesario mencionar la relaci\u00f3n de Pascal con el jansenismo. Una de sus hermanas, Jacqueline, hab\u00eda entrado a la vida religiosa en Port-Royal, en una congregaci\u00f3n cuya teolog\u00eda estaba fuertemente influenciada por Cornelius Jansen, conocido como Jansenio, que hab\u00eda escrito un tratado, el <em>Augustinus<\/em>, publicado en 1640. Despu\u00e9s de su \u201cNoche de fuego\u201d, Pascal fue a hacer un retiro a la abad\u00eda de Port-Royal, en enero de 1655. Pero en los meses siguientes, una importante y antigua controversia que opon\u00eda los jesuitas a los \u201cjansenistas\u201d, que profesaban las ideas del <em>Augustinus<\/em>, volvi\u00f3 a aparecer en la Sorbona, la universidad de Par\u00eds. La controversia trataba principalmente sobre la cuesti\u00f3n de la gracia de Dios y sobre la relaci\u00f3n de la gracia con la naturaleza humana, en particular con el libre albedr\u00edo. Pascal, aunque no pertenec\u00eda a la congregaci\u00f3n de Port-Royal, y no era un hombre de partido \u2013\u00abno soy de Port-Royal [\u2026], estoy solo\u00bb, <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_letters\/documents\/20230619-sublimitas-et-miseria-hominis.html#_ftn70\">[70]<\/a>&nbsp;escribi\u00f3\u2015 fue encargado por los jansenistas, especialmente por sus grandes dotes ret\u00f3rica, para que los defendiera. As\u00ed lo hizo en 1656 y 1657, publicando una serie de dieciocho cartas, denominadas <em>Provinciales<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Pascal reconoc\u00eda que varias proposiciones, llamadas \u201cjansenistas\u201d, eran efectivamente contrarias a la fe, <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_letters\/documents\/20230619-sublimitas-et-miseria-hominis.html#_ftn71\">[71]<\/a>pero negaba que estuvieran presentes en el <em>Augustinus<\/em> y fueran seguidas por la gente de Port-Royal. Sin embargo, algunas de sus propias afirmaciones, como por ejemplo sobre la predestinaci\u00f3n, tomadas de la teolog\u00eda del \u00faltimo san Agust\u00edn, cuyas f\u00f3rmulas hab\u00edan sido afiladas por Jansenio, no parecen correctas. Hay que entender, no obstante, que al igual que san Agust\u00edn hab\u00eda tratado de combatir a los pelagianos en el siglo V, que afirmaban que el hombre puede, por sus propias fuerzas y sin la gracia de Dios, hacer el bien y salvarse, Pascal pensaba sinceramente estar atacando entonces al pelagianismo o semipelagianismo, que cre\u00eda identificar en las doctrinas seguidas por los jesuitas molinistas, llamados as\u00ed por el te\u00f3logo Luis de Molina, fallecido en 1600 pero cuya influencia segu\u00eda muy viva a mediados del siglo XVII. Reconozc\u00e1mosle la franqueza y la sinceridad de sus intenciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta carta no es ciertamente el lugar para volver a abrir la cuesti\u00f3n. Sin embargo, la justa advertencia en las posiciones de Pascal sigue siendo v\u00e1lida para nuestro tiempo: el \u00abneo-pelagianismo\u00bb, <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_letters\/documents\/20230619-sublimitas-et-miseria-hominis.html#_ftn72\">[72]<\/a>que har\u00eda depender todo \u00abdel esfuerzo humano encauzado por normas y estructuras eclesiales\u00bb, <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_letters\/documents\/20230619-sublimitas-et-miseria-hominis.html#_ftn73\">[73]<\/a>es reconocible por el hecho de que \u00abnos intoxica con la presunci\u00f3n de una salvaci\u00f3n ganada con nuestras fuerzas\u00bb. <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_letters\/documents\/20230619-sublimitas-et-miseria-hominis.html#_ftn74\">[74]<\/a>Es necesario afirmar ahora que la \u00faltima posici\u00f3n de Pascal sobre la gracia, y en particular sobre el hecho de que Dios \u00abquiere que todos se salven y lleguen al conocimiento de la verdad\u00bb ( <em>1 Tm<\/em> 2,4), al final de su vida se expres\u00f3 en t\u00e9rminos perfectamente cat\u00f3licos. <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_letters\/documents\/20230619-sublimitas-et-miseria-hominis.html#_ftn75\">[75]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Como mencionaba al principio, Blaise Pascal, al final de su corta pero extraordinariamente rica y fecunda vida, hab\u00eda puesto en primer lugar el amor a sus hermanos. Se sent\u00eda y se sab\u00eda miembro de un \u00fanico cuerpo, porque \u00abDios, habiendo creado el cielo y la tierra que no sienten la dicha de su existencia, quiso crear seres que la conocieran y que compusieran un cuerpo de miembros pensantes\u00bb. <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_letters\/documents\/20230619-sublimitas-et-miseria-hominis.html#_ftn76\">[76]<\/a>&nbsp;Pascal, como fiel laico, experiment\u00f3 la alegr\u00eda del Evangelio, cuyo Esp\u00edritu quiere fecundar y sanar \u00abtodas las dimensiones del hombre\u00bb y reunir \u00aba todos los hombres en la mesa del Reino\u00bb. <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_letters\/documents\/20230619-sublimitas-et-miseria-hominis.html#_ftn77\">[77]<\/a>Cuando compuso, en 1659, su magn\u00edfica <em>Oraci\u00f3n para pedir a Dios el buen uso de las enfermedades<\/em>, Pascalera un hombre pacificado, que ya no se dedicaba a la pol\u00e9mica, ni tampoco a la apolog\u00e9tica. Estando muy enfermo y a punto de morir, pidi\u00f3 comulgar, pero no le fue posible de inmediato. Entonces rog\u00f3 a su hermana: \u00abYa que no puedo comulgar con la cabeza [Jesucristo], quisiera comulgar con los miembros\u00bb. <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_letters\/documents\/20230619-sublimitas-et-miseria-hominis.html#_ftn78\">[78]<\/a>Y \u00abten\u00eda un gran deseo de morir en la compa\u00f1\u00eda de los pobres <em>\u00bb.<\/em> <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_letters\/documents\/20230619-sublimitas-et-miseria-hominis.html#_ftn79\">[79]<\/a> <em>Se dijo de \u00e9l, poco antes de su \u00faltimo aliento, el 19 de agosto de 1662, que mor\u00eda <\/em>\u00abcon la sencillez de un ni\u00f1o\u00bb. <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_letters\/documents\/20230619-sublimitas-et-miseria-hominis.html#_ftn80\">[80]<\/a>&nbsp;Tras recibir los sacramentos, sus \u00faltimas palabras fueron: \u00ab\u00a1Que Dios no me abandone jam\u00e1s!\u00bb. <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_letters\/documents\/20230619-sublimitas-et-miseria-hominis.html#_ftn81\">[81]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Que su obra luminosa y los ejemplos de su vida, tan profundamente sumergida en Jesucristo, nos puedan ayudar a seguir hasta el final el camino de la verdad, la conversi\u00f3n y la caridad. Porque la vida de un hombre es muy breve: \u00abEternamente gozoso por un d\u00eda de sufrimiento en la tierra\u00bb. <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_letters\/documents\/20230619-sublimitas-et-miseria-hominis.html#_ftn82\">[82]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><em>Roma, San Juan de Letr\u00e1n, 19 de junio de 2023<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>FRANCISCO<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Grandeza y miseria del hombre&nbsp;forman la paradoja que est\u00e1 en el centro de la reflexi\u00f3n y el mensaje de Blaise Pascal, nacido hace cuatro siglos, el<span class=\"excerpt-hellip\"> [\u2026]<\/span><\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[53,54],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.marcelline.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8958"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.marcelline.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.marcelline.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.marcelline.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.marcelline.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8958"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.marcelline.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8958\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8959,"href":"https:\/\/www.marcelline.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8958\/revisions\/8959"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.marcelline.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8958"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.marcelline.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8958"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.marcelline.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8958"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}