Notas históricas de la Congregación de las hermanas Marcelinas

Las hermanas de Santa Marcelina-llamadas  habitualmente- las Marcelinas, son una Congregación Religiosa de derecho pontificio dedicada, en sus orígenes, a la educación de los jóvenes.

1. Nombre

Las Hermanas Marcelinas tomaron el nombre de Santa Marcelina (IV siglo), hermana mayor de los santos Ambrosio y Sátiro. Fue escogida como protectora y modelo por haber educado en la fe cristiana a sus dos menores hermanos, y por haber vivido el ideal de la consagración virginal a Cristo con otras jóvenes reunidas por ella en su casa para compartir el estudio de las Escrituras, la oración y las obras de caridad.

santa marcellina

 

2. Fundación

La congregación fue fundada en 1838 en Cernusco sul Naviglio (Milán), en donde el entonces director espiritual del seminario mayor, Don Luis Biraghi abrió un internado para las niñas de condición económica “acomodada”, confiándolo al cuidado de cuatro jóvenes maestras bajo la dirección de Marina Videmari, todas ellas decididas a vivir la consagración religiosa, instruyendo y educando a las alumnas en la vida cristiana.

santa marcellina
santa marcellina

 

3. Aprobación  Canónica y Regla

Después de la  primera aprobación, en el 1839, realizada por el Arzobispo de  Milán  Cardenal Gaetano Gaisruck, el Instituto, en el 1841, abrió un segundo internado en Vimercate (Milán), gracias al generoso apoyo del Conde Giacomo Mellerio (1777-1847). Habiendo obtenido la autorización imperial, obligatoria durante el reino del Lombardo-Veneto, en 1852 tuvo el reconocimiento canónico otorgado por el arzobispo Mons. C. Bartoloméo Romilli, quien presidió la primera profesión pública de las religiosas, a quienes entregó la Regla escrita por el Fundador con el título Regla de las Hermanas Ursulinas de Santa Marcelina en la Diócesis de Milán (….)

santa marcellina

Tuvo que  preceder el de Santa Marcelina, porque, después de la supresión de las órdenes religiosas del 1810, no se permitía la fundación de nuevas órdenes, sólo se admitía la restauración de las  antiguas. Luis Biraghi,  entonces, se refirió a la institución del mil quinientos, de las Ursulinas de Santa Ángela Merici, apreciada por los arzobispos milaneses que  habían sucedido a San Carlos, así como el cardenal Gaisruk.

Esta Regla, que tuvo una segunda edición en el 1875 y a la cual se añadieron algunas
Normas prácticas redactadas por Madre Videmari, para obtener la aprobación pontificia. Sucesivamente fue reelaborada según las disposiciones del derecho canónico y definitivamente aprobada en 1899.
En el 1921, de acuerdo con el  Código de Derecho Canónico, se elaboró una nueva edición,   dividida en dos partes: Constituciones y Directorio.
En el 1980 fue aprobado el texto de las Constituciones y de las Normas del Instituto de las Hermanas de Santa Marcelina, elaborado durante el Capitolo Especial del 1968-1970, en relación con la renovación de la vida  religiosa según el Concilio Vaticano II.  

4. Fin y carisma del Instituto:

El Fundador dio como finalidad a la Congregación de las Marcelinas la educación de las  niñas, como precisa elección de apostolado.
Conciente de la importancia que iba asumiendo la mujer en la sociedad moderna, en progresivo alejamiento de la fe a causa de la influencia de las ideologías ateas y revolucionarias del fin del siglo XVIII y principio del siglo XIX, él consideró importante su formación cristiana en la edad escolar, como medio para una nueva cristianización de la familia y de la sociedad.

santa marcellina

Le nostre prime educande

“El fin por el cual, Dios queriendo, fue fundada esta Congregación – se lee en el prólogo de la Regla – fue el de bien educar a las jóvenes, de cuyo resultado  en la educación cristiana y social depende en gran parte el bien de la Iglesia y del Estado.”

“Es por eso –continúa el texto –que el oficio de educar es santo, difícil y de tal naturaleza que requiere mucha habilidad, ejemplos edificantes, absoluto desinterés y continuos sacrificios, por ese motivo las Congregaciones Religiosas se consideran  oportunas, las cuales, juntando la piedad a la ciencia, en la concordia de los esfuerzos, en el solo interés del bien,  se dedican precisamente a un servicio tan importante”.

La Regla, por lo tanto, tiene doble finalidad: ofrecer a las hermanas todos los medios para vivir en plenitud la consagración religiosa y todos los medios para formar a las alumnas “en la sincera bondad cristiana, en los trabajos más útiles para la familia y en los estudios que convienen a jóvenes honradas”.

De aquí surge la  originalidad de la vocación religiosa “marcelina”, al mismo   tiempo son vírgenes consagradas y educadoras, comprometidas a ser “santas para educar” y a “santificarse” en la obra educativa.

Por eso, además de la patrona Santa Marcelina, les dio como modelo a las dos hermanas del Evangelio Marta y Maria, representadas en la pintura (en forma de luneta) que se encuentra arriba del portón del primer colegio en Cernusco, figuras tradicionalmente consideradas símbolos de la vida religiosa activa y de la vida contemplativa.

El último capítulo general de julio 2010 confirmó la definición del carisma, resultado  de la lectura de los textos del Fundador, de la reflexión sobre los mismos  y de la oración.

“Las Marcelinas están llamadas  a vivir un carisma educativo, revelador de la pasión de Dios Padre por el hombre. Las caracteriza la contemplación de Cristo Salvador que las envía a anunciar, en todos los ámbitos de su misión apostólica, la Verdad del Evangelio. Ellas cumplen su servicio con el método de la encarnación (el vivir con, tanto encomendado por el Fundador) con actitud materna y  espíritu de familia”.

santa marcellina

 

5. Contexto histórico de la Fundación

Es indispensable tener presente el contexto histórico (XIX siglo) en el cual nacieron y se desarrollaron las Marcelinas.

Las ideas de libertad e igualdad, difundidas en Italia desde la Francia ilustrada, revolucionaria y napoleónica, habían dejado huellas en las nuevas generaciones. La Lombardía de manera especial políticamente había experimentado, entre entusiasmos y desilusiones, en menos de veinte años, los gobiernos de la República Cisalpina (1800), de la República Italiana(1801) y del Reino de Italia (1805-1815).

Estas ideas no habían desaparecido con el ocaso del astro napoleónico, en el 1815, y el restablecimiento del Reino Lombardo - Veneto, bajo el dominio de Austria.

Austria, por otra parte, visto que en los estados de su Imperio se presentaba como restauradora de la religión católica, gravemente perjudicada por las reformas napoleónicas y por la supresión de las órdenes religiosas, consideradas, según la expresión de los ilustrados ateos, “parásitos de la sociedad”, no podía ignorar las nuevas exigencias de los pueblos, ni traicionar los progresos sociales que el “buen gobierno” de la reina María Teresa ya había empezado a realizar en Lombardía, en  el siglo anterior.

Por lo anterior, el periodo llamado de la “Restauración” comprendido entre 1815 y 1848, puede considerarse un periodo de gran renovación en el Lombardo–Véneto,  bajo el aspecto socio-político y religioso-cultural.

En este ámbito actuó Don Luis Biraghi, para reportar en la fe en Cristo a los hombres de su tiempo, fascinados por las promesas ilusorias de una felicidad terrenal garantizada por el Progreso.

Sin desdeñar las conquistas de la ciencia y tomando lección de la historia, intuyó que los tiempos habían cambiado y era necesario modificar las formas de apostolado, por eso, era necesario que su Instituto educativo-religioso fuera diferente de los que ya existían, dedicados a la educación de las niñas.

Las novedades que caracterizan a las Marcelinas se refieren:

a) a la vida de la hermanas, libres del vinculo claustral, pero comprometidas más aún en la continua convivencia con las alumnas, en el dormitorio, en el comedor, en los paseos, en los recreos, con “espíritu de familia”.

b) al sistema didáctico- pedagógico

santa marcellina

 

 6. Las “novedades” características de las Marcelinas.

a.- Vida religiosa y espiritualidad.

Aún abriéndose a las exigencias de los nuevos tiempos, la Regla escrita por Luis Biraghi para las Marcelinas, contiene una fuerte orientación ascético- religiosa y exige a las hermanas un total desapego de su propio yo, de sus inclinaciones, de sus gustos, con el fin de realizar la uniformidad y la igualdad en los métodos, que garanticen la unidad y la armonía de las comunidades de los diferentes colegios, y de los diversos colegios en la misma Congregación.
Todo esto resulta de lo que se menciona en los cuatro primeros capítulos, en donde se indica: el horario y las ocupaciones ordinarias a desarrollar durante el día, lo relativo a la comida, al vestido, a los tiempos y a  las formas de cómo llevar a cabo las prácticas de piedad, el espíritu con el cual se deben vivir los ejercicios prescritos para la Congregación y, se definen las virtudes propias de las Marcelinas. Entre las virtudes, ocupa el primer lugar la humildad evangélica, como fundamento de la caridad y de la auténtica vida fraterna.
Las penitencias corporales están prohibidas para las Marcelinas, serán sustituidas con el mucho ejercicio de penitencia que comporta la obra educativa y la constante convivencia con las alumnas.

Monseñor Biraghi en su Regla es muy exigente en pedir a sus hijas el compromiso de la santidad, conseguida a través de una intensa vida de oración, indispensable sostén para la práctica de las virtudes.

En los ejercicios espirituales prescritos por la Regla, el Fundador quería que las hermanas tuvieran recta intención y sincera humildad, prohibiéndoles las “muchas prácticas de devoción”, consideradas por él, prácticas de piedad superficiales y mal entendidas,  mientras que recomendaba la continua oración que se puede hacer en todo tiempo y lugar, y se armoniza perfectamente con el cumplimiento de sus propios deberes.

santa marcellina

La espiritualidad de las Marcelinas como la deseaba el Fundador, más que en las cortas indicaciones marcadas en la Regla, se encuentra en las cartas que él envió a la cofundadora Marina Videmari y a las hermanas.
Se trata de una espiritualidad Cristocéntrica. El Fundador recomienda a sus hijas un amor totalitario para Jesús y las  invita a meditar la pasión y muerte redentoras, a imitar su obediencia al Padre, el amor misericordioso hacia los hermanos, la humildad, el espíritu de sacrificio hasta aceptar la muerte para la salvación de las almas. El Fundador quiso también que las Marcelinas tuvieran una fervorosa devoción a María Santísima, a la santa virgen Marcelina, patrona del Instituto, a san José, particularmente invocado como protector en los diferentes momentos de fundación y de desarrollo de la obra.

 b.- La Escuela en el proyecto del Fundador.

En el proyecto educativo de las Marcelinas, elaborado por el Fundador, dos son los aspectos que aparecen como particularmente importantes:

a) la instrucción impartida en los colegios debía de ser en todo conforme a la de las escuelas oficiales a las cuales empezaban a asistir siempre más las muchachas, especialmente las pertenecientes a la pequeña burguesía;

b) las maestras debían de poseer los títulos y diplomas requeridos por la autoridad escolar.

La primera en someterse a los exámenes públicos  con el fin de conseguir el título necesario para abrir una escuela primaria, fue Marina Videmari.

Las aspirantes a la vida religiosa marcelina, que entraron en seguida a la Congregación, excepto Emilia Marcionni, ya titulada, todas presentaron los exámenes oficiales para titularse no sólo para enseñar en la escuela primaria sino también para enseñar francés, alemán, inglés, música y pintura así como lo requerían  los diversos programas ministeriales.

En 1865, siendo Lombardía ya provincia del Reino de Italia, los Fundadores no hesitaron en hacer que las hermanas presentaran nuevamente los exámenes exigidos por la nueva autoridad escolar- gubernamental. Entre ellas los presentó sor Mariana Sala (1829-1891), una de las primeras alumnas marcelinas del colegio de Vimercate, una de las primeras marcelinas que profesaron públicamente los votos en 1852. Después de una vida ejemplar como religiosa educadora, fue también la primera Marcelina a ser proclamada beata en 1980.

Fue un acto de valentía por parte de los Fundadores el haber presentado a las hermanas a los exámenes públicos, hecho que de inmediato fue imitado por otros Institutos educativos. Eso permitió a las Marcelinas poder también enseñar en los cursos superiores, abriendo en aquellos años la Escuela Normal con las mismas características de las escuelas oficiales.

Finalmente, a fin de siglo, en 1889, cuando ya se desvanecieron los prejuicios y las mujeres pudieron acceder libremente a los estudios universitarios,  Madre Marina Videmari no echó en saco roto la oportunidad, para que algunas jóvenes hermanas, más aptas para los estudios, de hacerle obtener las licenciaturas en letras y ciencias, conseguidas en las universidades de Génova y Pavía.

Ella vio la necesidad de tener Religiosas altamente calificadas para asumir la dirección y la enseñanza de los cursos de la Escuela Superior, en especial de las preparatorias, que se iban abriendo en varios de los colegios.  

En el 1897 en Roma, por decisión de Madre Emilia Marcionni, se abrió un centro de estudios, con la finalidad de recibir a las jóvenes Marcelinas que estudiarían en el Regio Instituto Superior del Magisterio Femenil.

En el 1901, se titularon con el máximo puntaje las hermanas: Valentini Antonietta (1867-1932), Robecchi Ida (18..-1952), Mercalli Teresa (1875-1962), Biella Giuseppina (1873-1947), Caspani María (1871-1943), Riva María Laura (1875-1944); en el 1895, también consiguieron el título: Sor Carlotta Luraschi (1878-1950), Sor Felicita Sirtori (1875- 1961), las cuales fueron examinadas por  María Montessori y otros docentes de grande profesionalidad Se relata lo anterior para subrayar la seriedad y el valor de los títulos conseguidos por aquellas primeras hermanas.
Los Fundadores dieron también la máxima importancia a la preparación teológica de las hermanas destinadas a la enseñanza de la Religión en las escuelas y a la catequesis parroquial.

santa marcellina

Suor Genoveffa e Suor Maria Anna Sala

santa marcellina

Suor Emilia Marcionni

A este propósito se hace notar que para garantizar la “santa doctrina”, las Marcelinas maestras durante las horas de Religión se quedaban siempre en los salones de clase como asistentes de los profesores catequistas, los cuales regularmente eran escogidos entre los más preparados de los teólogos o sacerdotes diocesanos y religiosos.

El primer nivel escolar, con el cual empezaron las Marcelinas, fue la primaria. En el archivo de Milán, con fotocopia en la casa general, se conserva el primer plan de estudios del Colegio Marcelina en Cernusco, con fecha del 1839, redactado por Madre Marina Videmari, allí se indica el horario de las internas, el horario de clase y las materias específicas de cada grupo, así como los lineamientos generales del método educativo adoptado. Las hermanas debiendo vivir de su trabajo se mantuvieron gracias a las entradas del internado y las dotes que aportaba cada religiosa. Por explícita voluntad del Fundador cada Colegio debía también acoger gratuitamente, en salones de clase, específicamente asignados, a las alumnas pobres.

Así se hizo siempre en sintonía con la evolución caritativa y socio asistencial de cada época.

7. Las Marcelinas hasta la muerte de los Fundadores.

Después del buen éxito de los colegios de Lombardía, las Marcelinas fueron llamadas a desarrollar su obra educativa a Milazzo (1861), en el Cantón Ticino (1865) y a Zara (1866).
A causa de la situación política de aquellos años estos llamados no pudieron ser atendidos.
Finalmente, en el 1868 Mons. Biraghi abrió un colegio en Génova- Albaro y en el 1876 un internado en Chambery en la Saboya (Francia).

santa marcellina

Después de la muerte del Fundador, Madre Videmari, en el 1882, fundó un colegio en Lecce, que tuvo de inmediato un grande éxito.

En el año 1885, Madre Videmari, en ocasión del quincuagésimo aniversario de su primer encuentro espiritual con Luis Biraghi, durante el cual se determinó el rumbo de su vida y el nacimiento de la Congregación, escribió, sin publicar, las Memorias del origen del Instituto, dedicándolas a las superioras de las seis comunidades de las Marcelinas que en aquél entonces trabajaban en el campo de un prometedor apostolado escolar.

Entre las diversas dificultades que encontró la naciente Congregación, Madre Videmari recuerda la ley que suprimió a los Institutos Religiosos, en vigor en el julio del 1866. 

Por otro lado, las satisfacciones que alegraron el ánimo de la generosa Cofundadora no fueron pocas, sobre todo ella dio gracias a Dios “por la buena marcha de la Congregación”, por la grande estima que gozaba entre la población y por la benevolencia que le mostraban los obispos y el clero en los lugares en donde las Marcelinas trabajaban en las escuelas, en las parroquias, en las obras de caridad. Madre Marina Videmari, a pesar de haber solicitado desde 1866, durante sus varias visitas a Roma, mediante especiales audiencias pontificias, la aprobación del Instituto, no tuvo la satisfacción de conseguirla, la cual fue otorgada sólo pocos años después de su muerte acontecida el 10 de abril de 1891.

8. “Los buenos frutos” del primer quincuagésimo

Más allá de los éxitos exteriores conseguidos por las Marcelinas a través de su obra educativa ampliamente apreciada en Italia y en el extranjero, la validez y la oportunidad del proyecto de Mons. Biraghi en relación a la evangelización de la sociedad moderna son el resultado de los frutos espirituales madurados por la fiel observancia de la Regla por parte de las religiosas, como también se percibe a través del éxito que tuvieron como madres y como esposas, las muchas alumnas educadas por ellas.

Entre las tantas alumnas basta recordar la ya mencionada Sor Mariana Sala, la cual vivió con tanta perfección el carisma del Instituto, que se le llamó la Regla viviente, además la Señora Giuditta Alguisi Montini, educada por las Marcelinas desde su tierna infancia en el Colegio de Quadronno, en Milán, la cual tuvo como Maestra a la misma Beata Sor Mariana Sala y fue la mamá del Papa Paolo VI. Giovanni Battista Montini, el cual más de una vez declaró que su fe la debía a la educación de su mamá.

santa marcellina

Giuditta Alghisi Montini, madre di Paolo VI

 

Las Marcelinas en el Siglo XX

 

El siglo XX se ha caracterizado por el hecho que la Congregación fundó más allá del océano: en Brasil (1912), en Canadá (1959), en México (1984) y en Europa fundó nuevas obras educativas, en Inglaterra (1955), en Suiza (1964), en Albania (]1966]) La congregación asume un carácter siempre más internacional.

santa marcellina

Al principio del 1900, animadas por el Papa Pío IX, bajo la guía de la Madre Antonietta Valentini (1867-1932), una de entre las mejores herederas del espíritu del Fundador, las Marcelinas llevaron su obra educativa a Brasil.

Ahí, abrieron colegios en las ciudades más grandes, éstos, por el método y la disciplina escolar eran en todo iguales a los de Italia. Pero pronto, viendo los graves desequilibrios socio-económicos de aquel gran país, empezaron a tener obras sociales y hospitales, obras implícitamente consideradas  presentes en la inspiración inicial del Fundador

Fundación de las missiones en Brasil (1912)

Inicialmente, las Marcelinas bajo la guía de Madre Antonietta Valentini,  abrieron en las grandes ciudades Brasileñas Colegios del todo parecidos, por el método y la  disciplina, a los de Italia. Pero muy pronto, frente a los grandes desequilibrios socio-económicos de aquel vasto estado, se  dedicaron a las  obras sociales  y  hospitalarias, potencialmente presentes en la inspiración del Fundador.

Desde el 1905, Madre Acquistapace, fue a Roma y recibida por el Papa San Pio X, se sintió animada por el mismo Pontífice a iniciar  una nueva obra en Brasil. En nuestra Sede Regional en Sao Paulo conservamos la bendición del Santo Padre, redactada con su puño y letra, por medio de la cual nos anima a dejar Italia para esta fundación.

santa marcellina

Papa San Pio X

santa marcellina

Madre Virginia Acquistapace

En el 1912 la Congregación decide abrir una casa en la pequeña ciudad de  Botucatu (estado de Sao Paulo), diócesis de recién fundación y bajo la  jurisdicción de su Excelencia el Obispo Lucio Antunes De Souza. Él pide a la Congregación que se ocupe de la educación al interior del estado de Sao Paolo, en donde  era presente una numerosa mano de obra de inmigrantes italianos. Sor Antonietta Valentini, en aquel entonces vicaria general, parte con otras dos hermanas: Sor Giuseppina Fantino y Sor Elisa Varenna.

santa marcellina

Il sogno della fondazione del Brasile

El diario de Sor  Rita de Stefanis   nos relata todas las emociones de las pioneras. Las hermanas, desembarcadas  a Santos el  19 de marzo, toman el tren y después de nueve horas llegan a Botocatu el 20 de marzo.
En marzo 1912, las primeras Marcelinas salen desde Génova para Brasil.
El obispo, monseñor Lucio de Souza, aconseja a las Hermanas comprar un grande terreno para la construcción  de un colegio. Entonces inicia la construcción y, la vigilia de Navidad del 1912, se inaugura el Colegio de los Ángeles como se denominó. En febrero  de 1913 tuvo inicio el año escolar.
El año siguiente inicia la primera guerra mundial: las hermanas quedan aisladas, pero ampliamente gratificadas por el hecho que su obra educativa es bien acogida y muy apreciada. En el 1917 las educandas son ya 150.

En este periodo Sor Antonietta Valentini (1867-1932),  es elegida Madre General.

santa marcellina

Madre Antonietta Valentini

Interesante la carta que ella desde Botucatu envía a las hermanas del colegio de  Tommaseo. Podríamos definirla un Magníficat por todo  lo que Dios ha obrado, por medio de las hermanas, en breve  tiempo, en sólo siete años. La fundación en Brasil tiene un notable desarrollo y un crecimiento material y espiritual: en pocos años 190 internas y las primeras vocaciones brasileñas, en un país en donde no se tenía ni idea de la vida religiosa. En el 1921 se abre, en efecto, en Botucatu el Noviciado.
Según la tradición de las Marcelinas se abrieron escuelas  gratuitas para los más pobres. Así que hoy en la periferia de Botucatu existe la obra social Madre Marina, escuela de la infancia en donde todo es gratuito y los niños pueden recibir una comida diaria, asistencia médica y gozar de muchas actividades  lúdicas y musicales (típica la banda). Todo esto ofrece también un  trabajo a los que no lo tienen.

santa marcellina

Collegio di Botucatu

En el 1924 Madre Antonietta Valentini por solicitud del obispo de Sao Paulo adquiere un terreno en Perdizes, una bonita colonia de Sao Paulo en donde hoy surge un Colegio, la Sede Regional, la Universidad y un Pensionado. La realización de estas obras se debe a una grande animadora marcelina, Sor Sofía Marchetti que fue ayudada y sostenida, en la realización  arquitectónica por su hermano ingeniero.
En el 1927 cinco hermanas, venidas de Botucatu, fundan el Colegio de Muriaé, en el estado de Minas Gerais. Saliendo al encuentro de las familias más pudientes que vivían en la zona rural o en pequeñas localidades, las hermanas abrieron un internado en el cual se desarrollaba la actividad educativa dando grande atención a la formación de la mujer. Escuchamos el testimonio de dos hermanas que todavía viven y son ex alumnas, Sor Yolanda Scavigioli e Sor Olga Magdalena quienes han conocido a las hermanas fundadoras: “Estas hermanas pioneras, junto a otras llegadas después, han dejado una huella profunda, una espiritualidad sólida, sencilla y seria, fundada en el grande amor a Jesús Salvador. Jesús las llenaba de ardor apostólico y les daba la fuerza para superar las miles de dificultades, pequeñas y grandes; eran mujeres emocionalmente maduras y llenas de valentía, no se preocupaban de las apariencias, mujeres de oración y de acción, mujeres fuertes, maternas, buenas y determinadas. Sabían elogiar y corregir cuando era necesario. No se dejaban ganar por el cansancio ni por el desánimo. Han sabido enfrentar el desconocido: idioma, costumbres y cultura. En el ambiente de la casa, aún sobrio, se respiraba el buen gusto y se aprendía como cultivarlo; ellas se aplicaban al estudio y lo exigían para desarrollar con fruto la misión de educar. En la Iglesia y en la sociedad eran respetadas por la seriedad de  su vida religiosa.”

Siempre en Muriaé, surgió por medio de las Marcelinas la Facultad de letras y pedagogía, la primera, en este lugar, en ofrecer a las muchachas, la instrucción universitaria. Fundada en el 1961 por decreto federal, ha iniciado su actividad impartiendo cursos de Letras y de Pedagogía hasta cuando,  en el 1967 se transfirió a un edificio moderno con amplias estructuras.

santa marcellina

Muriaé, l'università Santa Marcellina

Hoy la Facultad de Filosofía, Ciencias y Letras Santa Marcelina, FAFISM, ofrece también cursos de Matemáticas, Física y Química a los cuales recientemente se añadieron los cursos de Ciencias Biológicas, de Historia y de Geografía. El instituto propone también cursos para los ya titulados y las especialidades en todos los sectores de la Instrucción. Desde hace más de 50 años la FAFISM continúa su empeño de formación, conjugando entre sí la cultura humanística, científica, y la formación humana y cristiana en un mundo en constante mutación. En el  nivel nacional goza de mucho prestigio. Ha contribuido a mejorar la calidad profesional de los profesores, además de que ha mejorado el nivel cultural de los habitantes de esta zona.
Animadas por el buen éxito de su obra educativa, las Marcelinas de Brasil fundan otras escuelas:
1939 Río de Janeiro (RJ) : el Colegio de Río de Janeiro tiene inicio en un esplendido palacio de estilo inglés del siglo XIX , construido por Mark Sutton. Fue sólo en el  1940 que empezó la construcción de la actual escuela primaria y secundaria. La primera construcción, nombrada el Castillito, se quedó como  escuela primaria.
En Río de Janeiro las Marcelinas  dieron inicio a una escuela y a una obra social para los niños de las favelas.
1952 - Belo Horizonte (Estado de Minas Gerais): las Marcelinas abren una escuela y  un internado para las muchachas; A partir de 1985 se transforma en escuela mixta.

santa marcellina

Il collegio di San Paolo

El carisma marcelino se ha extendido a otras actividades sociales y pastorales.
En Itaquera, pequeña ciudad cercana a Sao Paulo, las Marcelinas han comprado un terreno para la construcción de una casa de descanso para las hermanas. Una hermana italiana médico estaba por llegar en  Brasil: por  esta razón nace un pequeño hospital que enseguida ha tenido un enorme desarrollo, y hoy los hospitales de las marcelinas son cuatro, todos cerca uno del otro. El estado de Sao Paulo ha, de hecho, confiado estas estructuras a la buena gestión de las Marcelinas, las cuales, como buenas educadoras, se ocupan de la formación humana y profesional del personal hospitalario, en particular, de los enfermeros (Escuela Sofía Marchetti).

santa marcellina

Ospedale di Itaquera - San Paolo

En Sao Paulo, la Facultad Santa Marcelina, FASM prepara técnicos en radiología y en contabilidad hospitalaria así como  enfermeros mientras que la Casa Emaús acoge los enfermos y sus familias.
En Amazonia (1975) Sor María Rosa Gambella, Sor Dolores Greco y Sor Libera Tedesco se empeñan en continuar en Porto Velho (Estado de Rondonia) la obra del padre José, dedicándose a los leprosos y a la educación de sus hijos; hoy existe un hospital, una escuela y un taller de ortopedia. Para los leprosos y para tanta gente de la zona ha surgido, después, una oficina ortopédica y una escuela para los hijos de los leprosos y para todos aquellos que desean frecuentarla.

santa marcellina

Rondônia - Suor Claudia in visita alle famiglie della foresta amazzonica

La misión de las Marcelinas se extiende además hasta Bahía - Terranova, donde las hermanas colaboran con un centro educativo para menores. Este centro además de ofrecer una alimentación diaria y cursos de formación profesional, tiene el preescolar y la primaria, un centro de pastoral y un dispensario con distribución de medicamentos. En Bahía - San Sebastián do Passé, las hermanas desarrollan actividades sociales y pastorales, en particular gestionan un maternal.
En Cascabel (Paraná), en el Sur del País, las Marcelinas atienden un asilo de personas mayores abandonadas y se ocupan de la   pastoral universitaria y diocesana.
En Brasilia, capital de Brasil, las religiosas gestionan un pensionado y una escuela de artesanía.
A lo largo de todo el año 2012 se han solemnemente celebrado los cien años de la presencia marcelina en Brasil.

La Funfación en Londres (1955)

santa marcellina

College di Londra

En el 1955, Madre Ma. Elisa Zanchi, mujer  de  grandes miras  y  valerosamente abierta a las exigencias de los  tiempos,  adquiere,  en el corazón de Hempstead, una de las  zonas residenciales  más bonitas de la ciudad, un viejo edificio, obra del famoso arquitecto Richard Norman Shaw. Las Marcelinas, establecidas allí desde hace  más de cincuenta años, ofrecen a las muchachas y a los grupos escolares deseosos de aprender el idioma inglés una residencia acogedora y un ambiente  típicamente  familiar.

La Fundación en Canadá – Montreal (1959)

santa marcellina

Madre Elisa Zanchi, fondatrice delle opere marcelline a Montréal

El creciente número de las vocaciones y el interés por los idiomas extranjeros animan a atravesar nuevamente el océano, hasta el  Quebec, en Montreal.  El Instituto, establecido allí en el 1959; cuenta hoy con tres construcciones escolares: la Villa Sainte-Marcelline, el Collège Sainte-Marcelline y el Collège International des Marcellines (cégep) además una residencia para las  personas mayores: la “Residencia de la Amistad” (1974).

santa marcellina

Montréal: collegio Santa Marcellina

 

La Fundación en Suiza – Lausanne (1963)

santa marcellina

Madre Elisa Zanchi

En el 1963 Madre María Elisa Zanchi realiza una nueva fundación en Lausanne (Suiza). El nuevo edificio, situado  a 780 m. de altura, en el barrio de Valmont, viene llamado  « Pensionnat Valmont de l’Institut International Sainte-Marcelline ». La finalidad de la nueva fundación es ayudar a las jóvenes provenientes de todos los países del mundo y de religiones diversas, a adquirir una sólida formación humana, cultural y espiritual. Los buenos resultados obtenidos en los exámenes y la apertura para algunos alumnos de las clases superiores animan a la dirección de las Hermanas a dar vida a una verdadera escuela para las externas del lugar, según  el sistema escolar francés, dependiente de la Academia di Grenoble (Francia). El  “Pensionnat Valmont” se vuelve, así’,  en el 1990 « l’École Française Valmont ».

santa marcellina

Scuola francese di Losanna - Valmont

 

La Fundación del hospital de Tricase  - Lecce (1967)

La experiencia hospitalaria de Brasil ofreció a las Marcelinas un nuevo modo de evangelizar. En el 1967 la Congregación asumió la dirección y los servicios  del grande hospital de Tricase (Lecce), obra deseada  por el cardenal Giovanni Panico.

Hoy las actividades  de las Hermanas Marcelinas,  ya presentes desde 1961 en la residencia Oasis, continúan en el hospital, en el “hospice” Casa Betania (2009)en el polo Didáctico Universitario  en el centro de diálisis Santa Marcelina, todas estructuras  al servicio de las personas en el sufrimiento y en la enfermedad.

La fundación  del "Soggiorno Biraghi" - Cernusco sul Naviglio – Milán (1981).

La experiencia vivida en Canadá en Montreal, inspira y anima la fundación de una casa de descanso  para las personas mayores en Cernusco, la misma ciudad que vio nacer la Congregación.

La fundación en México (1984)

El 18 de julio 1984 Sor Antonia Contaldo llega junto con Sor Anna-Rita Cordella a México, acompañada por Sor Orietta Roda.

La casa no está todavía lista para acogerlas, por eso se hospedan con las Hermanas Eucarísticas de la Soledad de María. Una semana más tarde con la llegada de Sor Rosalba Proto y Sor Grazia Semeraro  venidas desde Italia, inicia la primera comunidad en tierra mexicana.

La integración de la comunidad se realiza fácilmente gracias a la buena voluntad de todas y al firme deseo de servir al Señor. Después de un año de trabajo parroquial, las hermanas abren sus puertas a los niños del preescolar y siguen ofreciendo la catequesis en las parroquias cercanas. Fieles al carisma de las Marcelinas se preocupan de  la enseñanza, de la educación y de la evangelización.

Desde el principio se integran fácilmente a la vida de la colonia, participando en los momentos de fiesta y de dolor de sus habitantes. Los mexicanos las sienten cercanas.

santa marcellina

Città del Messico - Collegio Santa Marcellina

La explosión de la gasolinera San Juanico (19 de noviembre 1984) las ve al lado de los niños dolorosamente quemados  en el hospital infantil  y, el  devastador terremoto del 19 de septiembre 1985, que afecta destruyendo buena parte de la capital, las encuentra generosamente entregadas, en medio de los afectados por el sismo. Se prestan a socorrer a quien necesita ayuda, preparan la comida y la distribuyen poniendo a disposición su medio de transporte.

Hoy la comunidad de Ciudad de México, además de la escuela primaria, se ocupa también de la comunidad de los  Triquis, indígenas que viven en una grande pobreza.

En el 1989, otra comunidad Marcelina se establece en la ciudad de Querétaro. La escuela con el pasar de los años crece y  hoy el Colegio  acoge alumnos desde el preescolar hasta la preparatoria con una presencia educativa bien reconocida por las autoridades educativas, las universidades y los padres de familia.

santa marcellina

Querétaro - Collegio Santa Marcellina

santa marcellina

Querétaro - Collegio Santa Marcellina - Atrio

Sor Assunta Fantastico, deseosa de cambiar la vida de tantas familias que vivían del «basurero», sostenida por una voluntad férrea y un grande corazón y al mismo tiempo recordando el deseo de Monseñor Luis Biraghi de siempre fundar, en la cercanía de la escuela para los alumnos de clase social acomodada, una escuela para los alumnos de condición menos privilegiada, da vida al Girasol (2001). Nace así una escuela, fruto de la providencia, la cual ampliada y enriquecida de los servicios necesarios, acoge hoy quinientos niños desde el preescolar hasta el sexto grado de primaria. Otro centro educativo se establece en Bolaños, el Centro Marianna Anna Sala que ofrece a un centenar de niños y adolecentes la comida diaria,  un tiempo de juego, el apoyo a la tarea y la formación en valores. Las hermanas se dedican también a la formación de las familias y para todos tienen un corazón abierto y un oído atento para discernir las necesidades más apremiantes. Los rostros sonrientes de tantos niños y adolescentes, que se preparan a enfrentar un futuro mejor, son para todas las hermanas, directamente empeñadas en la obra o no,  una recompensa para su fatiga diaria.

santa marcellina

Querétaro - Collegio Girasol

En el 2008 se abre el noviciado en el  Pueblito, a veinte minutos  del Colegio de Querétaro. En el mismo terreno del Noviciado surge también la casa de retiro para dar la posibilidad a quien lo desea, tener un espacio tranquilo para momentos de espiritualidad.

Sori – Génova (1994)

Esta residencia para personas mayores se encuentra en un lugar privilegiado: el golfo de Tigillo, conocido también como golfo del Paraíso, a mitad del camino entre Génova y Portofino. La profesionalidad del personal en colaboración con las religiosas  ofrece a estas personas físicamente frágiles un sostén y un acompañamiento valioso.

La Fundación en Albania (1996)

Desde el 1995 las Hermanas  Marcelinas llevaron, en el corazón de Saranda, en Albania del sur, su fraterna ayuda a quien la necesitaba.

La necesidad y la urgencia de recoger a los niños de edad  preescolar en un ambiente que les consintiera una adecuada formación, han abierto un Kínder que, con el pasar  de los años, ha visto crecer el número de alumnos.

Desde  la fundación funciona un dispensario en cuyas instalaciones las Hermanas Marcelinas  y tres médicos albaneses ofrecen su competencia profesional en el ámbito de la asistencia sanitaria gratuita para las personas con dificultad económica de Saranda, Shendelli y de otras  aldeas limítrofes. La educación sanitaria, permite la educación con estilo de vida sano y se fomenta la cultura de la salud.

santa marcellina

Albania - Saranda

Desde 2002/03 se han iniciado los cursos  profesionales de informática, de lengua italiana y de artesanía.
Durante el mes de julio, vista la necesidad de sacar  de la calle lo más posible a los niños y a los muchachos, se organiza, gracias a la ayuda de  tantos voluntarios  provenientes de Italia, un “campo estivo”. Esta actividad le gusta tanto a los chicos como a las familias que aprecian el  valor educativo y lúdico.                     

 

Las Marcelinas en el XXI siglo

 

La  pasión educativa propia de las Marcelinas, se renueva en la dinámica apertura a las exigencias de los tiempos, conservando las  características fundamentales del Instituto: el empeño serio y constante  por los estudios y la cultura, en un clima sereno, familiar, acogedor y en diálogo con los jóvenes.

En el año 2000 nace en el edificio de Vía Quadronno, el Centro Diurno integrado “Marina Videmari” para acoger a los ancianos autosuficientes.

El 30 de abril 2006 la beatificación del Fundador, el beato Luis Biraghi, marca una etapa importante en la historia de la Congregación. La solemne celebración, realizada,  junto a la del beato Luis Monza en la Plaza del Duomo en Milán, fue presidida por el Cardenal Prefecto José Saraiva Martins, representante del Santo Padre Benedicto XVI y por el Arzobispo de Milán el  Cardenal Dionisio Tettamanzi.

Los periódicos titulan así este acontecimiento: Un don de Dios para la Iglesia Ambrosiana.

La solicitud de una obra  educativa en África, en Brasil y en algunas zonas de Italia del sur, ha permitido ofrecer algunas  respuestas  significativas por parte de las Marcelinas. 

santa marcellina

En octubre 2007, por decisión del XXIV Capítulo General, se  abrió la misión en Benín, con el inicio del primer año escolar en Glo Yekon, aldea a 20 Km. de Cotonou.  El 10 de agosto 2009, a Palmas (Tocantins- Brasil) se dio inicio al Centro Educativo Santa Marcellina (CESAM). El 21 de agosto del mismo año 2009, tres hermanas  abren la nueva misión a Falerna (Calabria, Italia).

---------------

La Casa General se encuentra en plaza Cardenal Andrea Ferrari, 5 - 20122 Milán.

Casa Madre

 

Questo sito utilizza i cookie. Continuando a navigare in questo sito, concordi con la nostra politica sui cookie.